diumenge, 26 d’agost del 2018

Después de la tormenta...puede que llegue otra

Esa mañana, en contra de la previsión, hemos amanecido con sol. Hemos ido al museo de la pesca, que está en un almacén de 3 siglos de antigüedad en el puerto, donde antes guardaban los pellejos del bacalao secos (que parece que por aquí les gustan mucho). Está interesante, y tienen muchisimas actividades para niños. 



 No veas como pesca el sr Guiu!




 El barco fuera del museo
 Se atormenta una vecina
Una que tiene una idea brillante de subir por un callejón de casa monis...
y se queda encallada con el carro en los adoquines y pendiente intensa! 

 Después de comer (café Ópera, correcto, pero evitar sopa de pollo si no os gusta el pimiento o el picante), paseando por Festplassen hasta que Guiu se ha dormido.



 Tirando la postal para los Patinets después del primer chaparrón del día (nos hemos resguardado en un horno para merendar)

 En el mercado de pescado siempre están haciendo paella. ¿de verdad le gente compra paella en Noruega? Que era arroz con cosas, claramente, jajajaja!
Extraña afición del sábado por la tarde (cuando las tiendas y museos cierran antes de los normal): juntarse en el barco a tomar cervezas con los amigotes.  Barcos que no sécomo consiguen sacar de puerto sin avisar a todos los que están abarloados a ti para que saquen antes el barco, por cierto!
 Y así todo el día
 Esperando el bus para volver a casa

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