dissabte, 30 d’abril del 2011

Kep siempre evocará a deliciosos cangrejos

Como la previsión del tiempo para hoy era aún pero que ayer, decidimos contratar una excursión a Kep y Kampot, para que no volvieran a anularnos el plan del día. Nos ha recogido un taxista, con un inglés un poco macarrónico. Primera parada: una plantación de pimienta. Las ramas en el árbol:
Y secando la pimienta al sol
Por el camino a Kampot, pueblos de pescadores
El Parque Nacional de Kirirom (Bokor)
Por fin conseguí la foto!! Lástima no haber pillado un tenderete de "Jack Daniel's", pero eso se lleva más por el norte. Aquí creo que hay más Chams (una etnia originaria de la mitad sur de Vietnam, que son musulmanes), y supongo que el alcohol lo omiten, aunque sea para vender gasolina. Muchas veces adulterada, parece ser.

Vista de la orilla de Kampot
Las salimnas de Kampot, en horas bajas porque no es temporada (para verlas, mejor verano)
Mucha sal almacenada
Costa de Kep. Las playas, bastante poca cosa.

Los cangrejillos en la subasta
¿y esto qué es?
Vista de la lonja del cangrejo desde el restaurante donde hemos comido.
Apostoflant!!! Una comida memorable. Plato de mitades de cangrejo a la pimienta y otro de gambas a la pimienta, con una salsita de pimienta, sal y lima para mojar, y, como no, arroz blando para acompañar. Solo por esto varía la pena el viaje!
Aquí en Kep tienen una especie de sirenita... solo que es una chica vestida con harapos en la actualidad.
Luego hemos ido a Phnom Sorsia, un templo budista con cuevas. Vistas de los campos de arroz desde la cima.
En la cueva del elefante blanco (Rung Damrey Saa), este es el gran elefante. Si se explica qué es qué, realmente se le parece. También hay un elefante pequeño más abajo.
Importante desnivel
Nos iba guiado un chaval que nos hacía luz (poca) con su móvil para que no tropezásemos con los escalones. ¿Y las linternas? ¡Cuanto daño han hecho los móviles!

Entre cueva y cueva, Coca-cola
La segunda cueva: cueva de los murciélagos, realmente infestada. Y el chaval provocándolos!! No hacíamos más que pensar que seguro que tenían rabia, y nosotros no vacunados.
Desde la base del templo
Ya de camino, hemos parado en el mercado de Kampot. Un mercado más. Por el camino, una moto hasta los topes.
Faliz cumpleaños Ermengol!!!

divendres, 29 d’abril del 2011

Welcome to paradise!!!

El plan hoy era hacer una excursión al Parque Nacional de Ream, que está aquí al lado. Pero a las 8, en lugar de recogernos, ha venido un empleado de la compañía del tour a decirnos que lo cancelaban por previsión de mal tiempo. Ya que tenñiamos que ir a que nos devolvieran el dinero en la agencia, hemos preguntado si nos podíamos apuntar todavía a la excursión a la isla de Kong Rong Saloem, que sabíamos salía a las 9:30 (era la que pensábamos hacer mañana, pues el barco parecía en más consistente de los que hay por aquí). Como había sitio y las nubes parecían estar todas en tierra, allá que hemos ido.

Nos han recogido en tuk-tuk y hemos partido primero hacia la isla de Koh Kong Kang (?), donde hemos estado haciendo snorkel por los corales. Ha mejorado mucho al salir el sol, unos colores preciosos! Aunque me sigo quedando con el Mediterráneo.
Después hemos ido a Koh Rong Saloem, a una playa del norte, virgen y desierta, de arena blanca, agua calentita (como todas las de aquí). Le faltaba algún fondo interesante que mirar... pero el resto era bonito.

Aquí el barco
Autofoto!
La playa
Algunos han ido de excursión remontando el río, pero a nosotros nos daba repelús, no se veía nada (de lo que pisabas).
Nos hemos quemado un pelín!!! Pero la señora gamba y el señor cangrejo se lo han pasado muy bien.

dijous, 28 d’abril del 2011

Panching playero

Hemos amanecido a las 6:30, pero parece que esta ciudad se mueve a un ritmo más tardío que el resto del país. Tras encontrar sitio en el Serendipity Beach Resort (un hotel nuevo, más barato que donde estábamos y con piscina), le hemos dicho a la dueña del Above Us Only Sky lo que nos pasó ayer, y que dejábamos su establecimiento por no sentirnos seguros. Parecía bastante contrariada, hasta nos ha rebajado el precio de la noche!! En teoría el que nos dio la llave era el segurata, pero seguramente dormía en lugar de hacer su trabajo.

Como ya no podíamos coger nada organizado para hoy, hemos decidido pasar de ir a dormir 2 noches en Koh Rong Saloem. En lugar de eso, iremos a la isla a pasar el día en barco y volveremos al consuelo de aire acondicionado. Un bungalow sin aire ni ventilador, con estas temperaturas, podría ser el infierno.

Así que hemos ido en tuk-tuk a la playa de Otres, la que tiene mejor fama de la ciudad. Hemos llegado a las 9 y parecía que la estuvieran poniendo, no había nadie! Como no nos recogían hasta la 1, hemos aprovechado la ausencia de bochorno para pasear a lo largo de la playa hasta que lo manglares nos han dificultado el avance.
Gallinas en la playa?? Que país!!
El camino estaba minado de medusas de todas las formas y colores. Miguelito se ha asustado al ver a semejante bestia!!!
A la vuelta nos hemos aposentado en un chiringuito. A cambio de una consumición, teníamos una tumbona cada uno y sombrilla. Había 2 familias australianas con niños que se han encargado de cazar todas las medusas de nuestra zona, así que el baño, aún con precaución, ha sido seguro. Y los chirnguitos de esta playa, a diferencia de los de Serendipity, tienen el detalle de no poner música! Porque ayer en la cena acabé hasta las narices de Lady Gaga.
Después del descanso de mediodía, piscina y un paseíto por las rocas para intentar llegar hasta Sockha Beach, la que queda al oeste de nuestra playa.
Hemos abortado la misión porque llegados a un punto, había que meterse en el agua para seguir.
Pero hemos visto un bonito atardecer.
Trepando por las rocas
La cena, en un teppanyaki llamado Happa. Recomendable.

dimecres, 27 d’abril del 2011

A robar carteras!

Esta foto de la piscina de nuestro hotel en Battambang se la dedicamos a nuestros compis, Pau y Miriam, que saben la importancia de una piscina y de un aire acondicionado!
Hoy teníamos por delante muuuuuchas horas de bus para llegar de Battambang a Sihanoukville, unos 523 km, pero en este país hay que pasar ineludiblemente por Phnom Penh, la capital. Entre otras cosas, porque no hay carretera que atraviese los montes Cardamomos, la principal reserva selvática del país. Los del hotel, muy majos, nos han dado 2 manojos de platanitos (sí, de ese mini-tamaño!) y 2 botellas de agua. Y nos han acercado en coche hasta el bus, que estaba bastante bien.
Total, hemos llegado a Sihanoukville tras 11:30 horas de viaje, incluidas 1:15 horas de espera en Phnom Penh para cambiar de bus (que aprovechamos para liquidar los plátanos). En otras cifras: muchas canciones de iPod, alguna cabezadita de Ermengol (pero pocas, este país le está dejando de dar tanto sueño), 1 libro y medio (Ermengol), un libro entero y 2 medios (Ada), algo de karaoke camboyano de fondo (pero no muy alto, lo que es de agradecer).
Destacar que ll bus Battambang- Phnom Penh solo ha tardado 5:45 (45 minutos de más), y el que venía a Sihanoukville 4:15 (15 minutos de más). Lo definiría incluso como puntual!!

Hemos ido a nuestro alojamiento, un bungalow "Above us only the sky", 35$ la noche, en 1ºlínea de playa, con AC. Una duchita y nos hemos ido a cenar una barbacoa de las que hay a patadas en la playa (barracuda, pargo rojo, cerveza y agua grande: 7.25$). Está todo lleno de estas butacas con forma de antena parabólica, muy cómodas, excepto para comer!!Al volver al bungalow, sorpresita. Primero no estaba el chico de recepción de esta tarde, y nos estábamos acordando de todo el mundo proque no teníamos la llave. Luego ha aparecido un camboyano, que debía estar durmiendo, con nuestra llave. Al entrar a la habitación, mi pendiente, que lleva en la mochila desde el día 16 porque perdí a su pareja en un avión, estaba en el suelo, y las mochilas revueltas por dentro. Total: alguien ha entrado en la habitación y se ha llevado más de 100 €. El resto ($, iPods, libros, ordenador, tarjetas...) estaba todo allí. Pero el cabreo, fenomenal. Hemos dormido fatal, con cada ruido nos despertábamos!!

dimarts, 26 d’abril del 2011

Como si nos hubiéramos pasado el día en el gimnasio

Con el tuk-tukero que nos llevó ayer hemos ido de excursión (20$). Hemos empezado en el tren de bembú. Es una forma de transporte tradicional que utilizaban con carretas hechas de bambú, de 3 x 2 metros aproximadamente, aprovechando las vías del tren. Como actualmente no funciona ninguna línea ferroviaria en el país, ahora es más sencillo. De hecho, tienen el negocio montado para los turistas (5$ por persona, 1 hora, te llevan a un pueblo y te devuelven).
En el pueblo, se nos han acercado varios niños a hablar inglés y nos han acompañado a dar la vuelta al pueblo. Pretendían en señarnos una serpiente, pero gentilmente lo hemos declinado.
Haciendo equilibrios por la vía
Una niña monísima de unos 5-6 años me ha hacho un anillo con una hoja de palma. El niño me ha dado la flor.
Otras niñas del pueblo
Tanto a la ida como a la vuelta nos hemos cruzado con otros norrys. Como es vía única,. hay que desmontar unos de los "vagones", cruza el que se mantiene en la vía, y vuelven a montar el desmontado. Curioso.

Miguelito lo ha pasado en grande!
Era como ir en el "Estampida" de Port Aventura.
Bonito efecto óptico gracias al empañamiento del objetivo!
De un templo a otro, circulando entre los campos, con niños saludando y diciendo "hello". Hemos parado a ver una casa centenaria, hecha con madera noble. La dueña, una anciana que hablaba francés con Ermengol, estaba muy interesada en saber desde cuando llevaba yo gafas. (?)
Después hemos ido al templo de Wat Banan, de la época de Angkor. Ojito a los carteles rojos detrás de Ermengol: "Danger Mines". Usease, que la montaña donde está el templo todavía no está desminada, no te puedes salir del camino!
Depués de 352 escalones, hemos llegado al templo.
Había unas camboyanas que se ofrecían a subir a tu lado (con consejos vitales: "slow, slow") y te iban abanicando. Los que han accedido a su servicio eran unos australianos mayores con masa corporal destacable.

Impresionante bajada!

Reunión de Budas?

Después hemos ido a Wat Sampeau, una montaña aún más alta (1000 escalones!!!!), donde también hay unas killing fields y un monumento conmemorativo de las víctimas.
Pese a la magna sudada, las vistas eran espectaculares. He añorado los lugares para lavarse de los templos budistas japoneses, hubieran venido muy bien para refrescarse!! Aunque conociendo a este país, posiblemente el agua sería marrón.
En la cima había monos (con mucha cara de mala leche).
Ventana graciosa en el templo budista.
Templos en la cima
Por el otro lado se podía bajar a una gruta imponente
Con unos guerreros angkorianos en la parte baja
Bajando, un buda enorme yaciente. Miguelito quería echarse la siesta con él.
De ahí, al hotel. chapuzón, descanso, y luego hemos ido a comprar billetes para ir mañana a la playa. todo el día subidos en el bus!!!