dijous, 28 d’abril del 2011

Panching playero

Hemos amanecido a las 6:30, pero parece que esta ciudad se mueve a un ritmo más tardío que el resto del país. Tras encontrar sitio en el Serendipity Beach Resort (un hotel nuevo, más barato que donde estábamos y con piscina), le hemos dicho a la dueña del Above Us Only Sky lo que nos pasó ayer, y que dejábamos su establecimiento por no sentirnos seguros. Parecía bastante contrariada, hasta nos ha rebajado el precio de la noche!! En teoría el que nos dio la llave era el segurata, pero seguramente dormía en lugar de hacer su trabajo.

Como ya no podíamos coger nada organizado para hoy, hemos decidido pasar de ir a dormir 2 noches en Koh Rong Saloem. En lugar de eso, iremos a la isla a pasar el día en barco y volveremos al consuelo de aire acondicionado. Un bungalow sin aire ni ventilador, con estas temperaturas, podría ser el infierno.

Así que hemos ido en tuk-tuk a la playa de Otres, la que tiene mejor fama de la ciudad. Hemos llegado a las 9 y parecía que la estuvieran poniendo, no había nadie! Como no nos recogían hasta la 1, hemos aprovechado la ausencia de bochorno para pasear a lo largo de la playa hasta que lo manglares nos han dificultado el avance.
Gallinas en la playa?? Que país!!
El camino estaba minado de medusas de todas las formas y colores. Miguelito se ha asustado al ver a semejante bestia!!!
A la vuelta nos hemos aposentado en un chiringuito. A cambio de una consumición, teníamos una tumbona cada uno y sombrilla. Había 2 familias australianas con niños que se han encargado de cazar todas las medusas de nuestra zona, así que el baño, aún con precaución, ha sido seguro. Y los chirnguitos de esta playa, a diferencia de los de Serendipity, tienen el detalle de no poner música! Porque ayer en la cena acabé hasta las narices de Lady Gaga.
Después del descanso de mediodía, piscina y un paseíto por las rocas para intentar llegar hasta Sockha Beach, la que queda al oeste de nuestra playa.
Hemos abortado la misión porque llegados a un punto, había que meterse en el agua para seguir.
Pero hemos visto un bonito atardecer.
Trepando por las rocas
La cena, en un teppanyaki llamado Happa. Recomendable.

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada