El día ha empezado muy temprano, a las 4:30 sonaba el despertador. Habíamos quedado a las 5 con el guía para ir a ver amanecer a Angkor Wat. El chico que estaba de guardia en el B&B se ha dormido y no nos había preparado el desayuno.

El guía nos tenía ya calados, porque nos ha preguntado si preferíamos ir primero a un sitio tranquilo, con poca gente. Como la respuesta era afirmativa, hemos ido a la biblioteca sur, donde hemos estado la mar de tranquilos.

Más adelante, nos ha llevado delante de la charca. para ver el sol saliendo por detrás del templo. Espectacular.

Después hemos ido recorriendo el templo. Estamos muy contentos con Borey, porque nos lleva por sitios con poca gente, intenta buscar la mejor hora para ver cada templo, te dice desde donde se sacan buenas fotos...

A mitad del recorrido por el templo me he empezado a encontrar mal, hipotensa, y me he tenido que parar. Bendita bolsa de plástico, o habría contribuido a la corrosión de este bello templo con mis jugos gástricos!!! El guía alucinaba: yo tumbada en el suelo, Ermengol aguantando mi bolsita y Miriam abanicándome. Me he recuperado bastante rápido, y hemos salido con bastante brío para ir a desayunar. Por fin, a las 9 de la mañana desayunábamos, y me he recuperado como si no hubiera pasado nada.

Hemos seguido por Ta Prohm. Es el célebre templo de Tomb Raider. Salvaje, pues lo dejaron con los árboles, taly como se lo encontraron (aunque ahora los japoneses lo están restaurando). Relamente hay bastantes colaboradores internacionales en el mantenimiento y restauración: Corea, Japon, Rusia, República Checa, Alemania, Francia, EEUU... España por ahora no se encuentra en la lista. Y trabajo hay para años. En este templo, han reconstruido una galería que se derrumbó, pero realmente quedan miles de estructuras colapsadas... y la guerra civil tampoco colaboró: hubo expolios, se dañaron diferentes piezas por saqueadores o metralla...

Los árboles crecen por todas partes, es increíble.

Unos bichitos monísimos

De aquí hemos ido caminando por el bosque a Ta Keo, un templo-montaña (estructura piramidal, como las pirámides maya), que se quedó sin terminar de construir ni decorar (murió el rey). Siempre pensamos que no pueden haber escalinatas que nos impresionen más, en cuanto a empinadas, estrechas... pero siempre logran sorprendernos!! Ermengol y Miriam son los que peor lo pasan.

Altar budista en la cumbre.

A Miguelito le ha dado un soponcio a mitad escaleras.

De aquí, a Thomannon, mono y chuiqutin.

Y de ahí, a la puerta de la Victoria de Angkor Thom.

Nos han llevado a comer a un chiringuito cutre, cutre, junto a la Angkor Thom (terraza del rey leproso). Hemos cogido fideos, que nos ha parecido lo que tenía menos riesgo de toxoinfección alimentaria. Digamos que si hubiéramos ido nosotros solos, no habríamos comido, aunque estaban ricos.
Sin descanso, hemos atacado Bayon tras la comida. Con la solana que caía!! Nos ha gustado mucho a todos, es el templo de las 161 caras de Buda.

Hemos tenido la suerte de ver a unos monjes budistas.

A las 3 hemos llegado, muertos, al hotel (y directos a la piscina).
La cena, en el Khmer Temple, que no era nada especial. Han traído cada plato en un momento distinto. No era tan difícil coincidir! Los 4 hacemos una comida, con la que quedamos satisfechos, generalmente por menos de 20$.
Hmm m'aniré connectant per veure l'evolució, jo prefereixo un viatge més urbanita, tot i que aquests temples entre arbres tenen una pinta fantàstica, seguiu informant! Laia
ResponEliminaJo crec que els temples t'encantarien, però requereix esforç físic pujar fins a dalt!!! Ja t'explicarem.
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