dimarts, 30 de març del 2010

Tokio, una ciudad electrizante

Nuestra última mañana en Kyoto ha comenzado paseando tranquilamente desde el Ryokan hasta el centro, al mercado Nishiki. Por el camino, como cada día, múltiples tiendas de altarcillos, para que luego digan que no son religiosos.
Curiosa manía de taparlo todo (sí, hacen lo mismo con las maletas). Aunque en este caso, supongo que es para que lo no-animales callejeros (porque no hay!) no les registren y desordenen la basura. Los alemanes no son nada cap cuadraten al lado de esta gente!
Un gran invento: para que no se te enfríen las manos al ir en bici en invierno. Que en Kyoto hacía un frío!
No me circule con ricksaw por las tiendas, por favor.
Tiendecillas del mercado
En la tienda de dulces y cosas secas varias, unas delicias de microgamba
Hemos comido en el tren bala, durante el trayecto Kyoto-Tokyo. A mano izquierda ha aparecido el Monte Fuji. El vecino de Mireia, muy amable, la ha despertado para que pudiera contemplarlo. 
Curioso invento que estaba en medio de la calle y se podía usar libremente. He decidido unirme a el concurso que hace Mireia en su blog , y propongo que adivinéis de qué se trata. 
Tienen unas curiosas smoking areas
Hemos entrado en la primera ¿jugueteria?, de 7 pisos.
Y hemos dado una vuelta por el parque de Ueno para ver el Sakura
Había miles de personas sentadas bajo los árboles en lonas azules, dispuestos a celebrar el Hanami con sus compañeros de trabajo o amigos
Con farolillos adornándolo todo

Algunos iban de lo más preparado: mantas para no pasar frío, mucha bebida, bentos con todo tipo de sushi, fideos, encurtidos, yakitoris...

Para cenar hemos ido a cenar shabu-shabu en un restaurante especializado (Hachinoki), por Ueno. Nos hemos dado un homenaje con carne, verdura y fideos que tú mismo te cocinas en el hornillo y luego mojas en una salsa como de mostaza o en salsa de cítricos. Luego te bebías el caldo.
El sake caliente, celestial. Ha creado una legión de admiradores.
Aunque a algunos se les subían los calores.
Y ahora, de regreso al Hotel Villa-Eléctrica, cargado de electricidad estática hasta arriba.

5 comentaris:

  1. Los guantes de Ermengol, te los dan en el hotel para la electricidad?

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  2. No, se los pone para abrir la puerta y no dar un grito. Los traía de casa!! De hecho, no sé si se los regalaste tú.

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  3. Booster ha dit:
    gracias por la respuesta!

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  4. Yo yo yo yoooooo, una freidora!!!! ¿¿¿He ganado???

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  5. Buen intento Isa! Son ultrasonidos para limpiarse las gafas (gratis)! No estábamos muy convencidos, pero un japonés nos animó y al final los 5 que llevamos gafas acabamos limpiándolas.

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