dimarts, 9 d’agost del 2011

I love to ride my bicycle

Nuestro ultimo día por estas tierras ha comenzado refrendando que en este país no acaban de estar en el siglo XXI. Tras dejar nuestro hotel, el Casa400 (que está bien, aunque alejado del centro), hemos intentado comprar los billetes de tren para ir a Utrecht.
¿Qué hace un país tan moderno como este sin poder pagar con tarjeta de crédito 23€ en billetes de tren? En las máquinas no las aceptaba (solo la tarjeta maestro). Bueno, de hecho, los billetes tampoco, solo monedas. Así que hemos ido a la taquilla, donde la taquillera nos ha dicho que solo le podíamos pagar en efectivo. Que esa (la estación de Amstel, con 4 vías, como si fuera Bcn-Clot) era una estación pequeña, y solo se podía pagar con tarjeta en las grandes. Y en taquilla no podíamos pagar con tarjeta, que no están conectados!!!!! ¿Saben que sólo hace falta 1 línea de teléfono? Recordemos que, tanto si compras el billete con tarjeta como si lo haces en taquilla, te cobran 50 céntimos de comisión por "gastos de gestión". Eso que es, que el precio de los empleados no va incluido en el precio? Con razón tienen fama de tacaños.
En los restaurantes tampoco es fácil poder pagar con tarjeta, en muchos no las aceptan directamente, en otras te cobran comisión...
Al llegar a Utrecht, estación bien grande, hemos ido a comprobar las máquinas expendedora. Tampoco se podía pagar con tarjeta!! Vaya! Luego que no me digan que estamos atrasados.

Bueno, después de este sermón, he aquí los meaderos púcliso para chicos de las calles de Otrecht. Mucho más estilosos que los de Amsterdam. Por cierto, no hay meaderos públicos para chicas, porque en los 80 los usaban los yonquis para chutarse o las prostitutas para trabajar, y los cerraron!
Utrecht también destaca por sus canales. De hecho, sus muelles son patrimonio de la humanidad.
Algunos se toman muy en serio las advertencias de que no aparques la bici frente a su casa. ¿Te amenazarán con echarte mal de ojo?
La catedral es bastante graciosa. Se ve que hace variso siglos hubo un terremoto y una parte de la entrada se cayó. Como estaban en guerra con lo españoles, no tenían un duro para reconstruirlo. Con lo que la torre quedó separada del resto de la cateral (que es muy cortita) por una plaza. Curioso.
Jugando con la cámara
Hacía un marujo!
Roentgen, el inventor de los rayos X, vivió aquí
Esta ciudad está llena de tiendas frikis, incluso en los muelles
Hemos gastado nuestro último zueco en el Museo de la Universidad de Utrecht. Gracioso. La primera sala es una sala de los horrores que no tiene desperdicio. Maquetas muy logradas con las que enseñaban medicina hace 2 siglos, y fealdades varias. Aquí el hermano gemelo de Chico Ostra.
Gajes de oficio
A mediodía hemos vuelto a Amsterdam, y por fin hemos alquilado la bici!!!! Nos ha encantado la experiencia, aunque la conducción de bicis es algo suicida.
Por VondelPark
Inseparables
Delante del Museo del Hermitage, frente al río Amstel. Durante las 3 horas del paseo en bici, solo ha llovido 5 veces!
El hermitage
El puerto de Amsterdam
Se acabó lo bueno!!!! Snif!

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