divendres, 13 de setembre del 2013

A relaxing French day

Después de la paliza de ayer, el cuerpo nos pedía un poco de reposo, así que hemos cruzado a Francia, a Bagneres de Luchon, por el puerto del Portillon, lleno de ciclistas. Es la típica ciudad balneario llena de abuelos y de hotelitos en su cale principal, pero no tiene mucho más que ofrecer. Desde el pueblo se puede acceder en telecabina a la estación de esquí de Superbagneres... en invierno y en temporada alta de verano, supongo, porque estaba cerrado.
Aquí la fachada del balneario, mirando hacia la calle principal.


De ahí hemos ido al Valle de Lys, que está a 6 km, y del que teníamos buenas referencias. Bonito paisaje. El problema, como no, las inundaciones de junio: la carretera estaba cortada y te hacían aparcar bastante antes de lo previsto. Con lo que nuestra caminata prevista de 10 minutos a la cascada de Enfer han sido 40 minutos en cada dirección, pero por un sendero llano.


Muestras de la fuerza del agua.

Y la cascada. No se aprecia en la foto, pero a mano derecha hay otra cascada.

De vuelta, un saltamontes fotogénico posando para la ocasión.

A la vuelta hacia el Valle de Aran hemos parado en un mirador que hay sobre Bossost.

Hemos hecho gastro-day y hemos ido a Bossost a comer a Er Occitan, muy recomendable, con cocina elaborada y slow food (bastante slow, sí!). También funcionaba con una fórmula de primero-segundo-postre a 29€. Había bastantes opciones apetitosas! Y luego una larga siesta para acabar de descansar! 

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