dilluns, 13 de febrer del 2012

Lost in Doubtful Sound


El plan del día: ir de excursión a Doubtful Sounds, otro fiordo de la zona. Había leído en algún foro que mejor ir a este antes que a Milford, porque Milford era mucho más espectacular y sino este no te parecía nada del otro mundo. Discrepo totalmente. Nosotros decidimos hacerlo en este orden para hacer la excursión cansada (la de andar) el primer día, que nos quedábamos a dormir en Te Anau. Y como a Doubtful solo puedes ir en excursión organizada (Real Encounters), donde no hay caminata, la dejamos para hoy. Existía otra opción que era hacerlo en kayak, pero nos dio un poco de pereza con la rasca que hace a según qué horas. Si volviéramos, una opción sería hacer noche en un crucero, pero sube bastante más.

Dejándome de rollos, a las 8:30 salía el barco que cruzaba el lago Manapouri, 50 minutos para llegar al otro extremo del lago Manapouri (de orígen glaciar, faltaría más), donde tienen una central eléctrica submarina en West End. El tour incluía una visita a la misma, y aunque en principio no nos llamaba nada la atención, una vez allí merecía la pena. Por fuera no parece que haya nada... Pero a 173 metros bajo el nivel del lago hay una central hidroeléctrica que produce 800MW. La construyeron para una siderurgia de alumnio que hay en Ivercargill, y la diferencia con las que estamos aconsumbrados es que no tiene presa al lado!!

Se accede (con vehículo, nosotros bus) por un túnel de 2 km excavado a mano.

La sala de las turbinas (a 26ºC!!)

Para ir de aquí al fiordo hay una carretera que cruza el Wilmot Pass y que parece que vaya de ningún lugar a ninguna parte. Pero tiene su razón de ser: mientras construían la central, hicieron la carretera para llevar la maquinaria del fiordo a la central. Curioso. Grandes vistas en la carretera, que te lleva al fiordo, donde hay 3 habitantes censados y un mini-puerto.
El aspecto desde el mar, el mismo que el de la isla de Lost (aunque le faltan las playas). Vamos, que se podían haber venido aquí a rodar.

Doubtful Sound es 3 veces más largo que Milford, y está salpicado de islitas y recovecos.





Hemos visto delfines blancos tanto a la salida como a la entrada

Focas en la desembocadura en el Tasman Sea. Parece que hay épocas en que se ven pingüinos, pero estamos fuera de temporada.
Ha reaparecido nuestro hombre: Miguelito is back!!!! Un poco enfadado por habérnoslo dejado en casa en ansterdam, Estocolmo y Stahleck, pero en cuanto ha visto el paisaje se le ha olvidado el enfado.
Tenía serios competidores: este feo monigote amarillo llamado Horatio (de unas francesas) y la ovejita-marioneta de dedo que llevaba una señora posiblemente kiwi (no he llegado a tiempo con la foto).

A las 16:45 hemos vuelto a Manapouri, y de ahí hemos conducido a Queenstown, donde íbamos a dormir para abreviar la paliza de coche de mañana. Aquí típica escena kiwi frente al lago Wakatipu, y la tormenta al fondo.

Pese a tener solo 11.000 habitantes, Queenstown parece Las Vegas en comparación con todos los sitios que hemos visitado antes en este país. Cenas hasta tarde, ambiente por la calle, varias calles con comercios, tiendas variadas...
Una opción era cenar en el Fergburger, tenía muy buena pinta, pero la larga cola y tener que comernos la hamburguesa en la calle nos han dado pereza. Hemos cenado en The Cow, un antiguo establo donde ahora sirven pizza y pasta. Hemos compartido una pizza de la casa grande y una ensalada verde (acordándonos de Fernando!!).
P.D. Conseguir una conexión a internet que te deje subir fotos puede ser un infierno en este país!!! Por fin!

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