Al asomar la nariz por la ventana hemos comprobado con alegría que la lluvia había acabado. Iuju! Porque a las 9:15 estábamos ya metidos en un barco para hacer el Cream Trip Criuse, un crucerillo de día por las islas de Bay of Islands. Aquí fue donde desembarcaron los primeros colonos ingleses y donde empezó el contacto en el día a día con los maorís.
Primero hemos parado en Rusell, un pueblo muy monín, al que se llega por ferry desde Paihia (o tras 1 hora en coche por carretera chunga).
Hay 140 islas, pero de entidad considerable son 7. Todas con un paisaje memorable.

Aunque no era especialmente de grupo pequeño (éreamos unos 50 en el barco, pero cabían más), hemos cogido un buen sitio.

En esta isla solo vive de forma permanente el guardían. Quien fuera de su familia!

Fondos claros a través de los cuales veías rayas moverse.

Al cabo de poco hemos empezado a ver delfines, en concreto delfines nariz de botella
Luego han aparecido los alcatraces (gannet, o takapu en maorí)

Es impresionante ver como se lanzan al océano en picado cuando localizan la presa, en caída libre.

Por fin hemos conseguido ver un pingüino!!!! Un pingüino azul, muy chiquitín.
En el crucero existía la opción de nadar con delfines. Como aquí se suponía que era donde mejor tiempo tenía que hacer, lo habíamos cogido. Cuando ha llegado el momento, los 16 valientes nos hemos tirado a esta red que había en el lateral del barco.
Y a la orden, nos hemos lanzado a nadar con ellos!

A la caza del delfín!

Hemos ido 3 veces, luego nos recogían en la red y nos movían (¿nos veis en las ditintas fotos?). A algunas empresas les dan permiso para nadar con delfines, o con focas, pero las normativas son muy estrictas. Con los delfines, por ejemplo, tienen que asegurarse primero que no hay crías o jovénes en el grupo. Y está estrictamente prohibido tocarlos. De hecho, te repiten muchas veces las instrucciones e insisten mucho en que sepas nadar en mar abierto. Supongo que alguno vez se han encontrado a alguien poco nadador que les ha montado un follón.

Volviendo a la red una de las veces.

De ahí hemos seguido el paseo. Estas son las rocas negras, formadas por una erupción volvánica submarina que se enfrió nada más llegar a la superficie.

Alguna parecía que se había caído.



Más tarde nos han llevado a la isla Urupukapuka
Allí nos han desembarcado en Otehei Bay y nos han dado una hora para pasear, nadar o ir a comer al café (o por nuestra cuenta). Hemos optado por ir a explorar.
Subiendo la colina para ver qué había al otro lado.

Grandes vistas desde la cima de la colina de enfrente!!!

Eso sí, el camino, peor que minado: oveja, vaca, perro, otros no identificados...

Gustazo de vistas

Lovely day and lovely spot for a picnic
Al retomar la navegación nos han llevado a un islote famoso por su Hole in the Rock. La capitana nos ha pasado por el centro, había bastante corriente.

Tanta corriente atrae al placton y al krill a unos bancos de peces increíbles, se ven a distancia.

Algunos con reflejos azules.

Más tarde nos han ofrecido hacer un "deporte de riesgo" muy propio de este país, el boom netting. Nos hemos animado, como casi todos los que habíamos nadado con delfines por la mañana. Como éramos bastantes, a las chicas nos han dejado delante (había que hacer menos fuerza), así que a Ermengol le ha tocado detrás.

Que se le lleva la corriente!!!

¡Agárrate fuerte! ¿Alguien me ve? Es recomendable para ese llevar bañador entero, preferiblemente de natación...lo digo por experiencia!

Para recuperarnos de las emociones fuertes nos han paseado por un par de islitas monas más...

A este islote lo llaman el campo de criquet, y parece que cada año eligen un día, vienen con la marea baja y juegan un partidillo. Este año la fecha elegida es el 10 de marzo, si alguien se apunta aún está a tiempo. Muy fuerte no le pueden dar a la bola, porque esto es casi marea baja a tope!

A la vuelta hemos bajado en Rusell, nos regalaban un billete para volver en el ferry si queríamos. Esta es la primera iglesia construída en Nueva Zelanda. Curioso pasear por el cementario, donde están enterrados algunos de los primeros colonos.

El pueblo mono, pero pequeño, como muchos de por aquí. Hemos vuelto a nuestro motelito a hacer la colada (claramente somos fans de los moteles como mejor opción si no vas en campervan por este país). La cerveza de Hobbiton, la SobeRing, no me ha desagradado (pero hay que tomarla en su pequeña medida). Y de ahí a cenar en el Alfresco: abundante, rico y bien de precio!!!
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada